“Los femicidios no son crímenes pasionales, son crímenes de poder”

En vísperas de un nuevo 3 de Junio, la socióloga Belén Álvaro propuso en su columna para Antena Libre una reflexión que va más allá de la conmoción por los últimos casos de violencia machista: pensar qué prácticas cotidianas sostienen esas violencias y qué acciones concretas pueden ayudar a desarmarlas.

La docente advirtió que los femicidios no son hechos aislados ni producto del arrebato, sino la expresión más extrema de una trama de violencias sexistas que se construyen socialmente y que se ejercen, en la mayoría de los casos, dentro de los vínculos cercanos. En ese sentido, remarcó que se trata de actos disciplinadores, ligados a una estructura de poder masculina que busca reafirmarse sobre cuerpos feminizados.

Álvaro también cuestionó los discursos que intentan relativizar o desdibujar la figura del femicidio y subrayó la necesidad de mirar la autoría masculina de estas violencias. Frente a ese panorama, llamó a intervenir en la vida cotidiana, especialmente en los espacios de socialización, para desmontar estereotipos, violencias naturalizadas y formas rígidas de construir la masculinidad.

Como horizonte, propuso impulsar masculinidades más sensibles, permeables y no violentas, capaces de correrse de la lógica de la fuerza y la imposición.