
Maite Aranzábal, integrante de la Asamblea por el Agua y la Tierra de Fiskemenuco, alertó sobre el avance de múltiples actividades extractivistas en la provincia de Río Negro que amenazan el medio ambiente y la salud de las comunidades. Entre los focos de conflicto señaló la extensión del oleoducto hacia el Golfo San Matías, la posible reapertura de la mina Calcatreu, la extracción de arenas para fracking, y los proyectos vinculados al litio y al uranio.
Criticó duramente el rol de las secretarías de medio ambiente provinciales, a las que acusa de complicidad con el capital privado, al permitir actividades contaminantes sin suficiente control. “Quedan pasivos ambientales imposibles de remediar”, expresó.
Además, lamentó la falta de campañas de concientización sobre los impactos en la salud, y remarcó la necesidad de una acción ciudadana organizada. Como parte de esa estrategia, ambientalistas de la ciudad, están convocando a una asamblea ampliada el próximo martes en Casa de la Cultura (9 de julio 1043).
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