
En “Irreverentas, palabras sin corset”, Claudia Ramírez propuso un balance del primer semestre atravesado por luchas, movilizaciones y resistencias colectivas. Frente a un contexto de retroceso de derechos, reivindicó la importancia de sostener la militancia cotidiana desde la amorosidad política, entendida como el vínculo que cobija, organiza y permite seguir adelante.
Claudia repasó las marchas por el 8 de Marzo, el 24 de Marzo, el 3 de Junio y la defensa de la universidad pública, destacando que cada encuentro fortalece al campo popular. También recuperó el ejemplo de las jubiladas y jubilados que, semana tras semana, continúan reclamando por sus derechos.
Para Ramírez, la resistencia no nace solo de la bronca, sino también del amor, la organización y la decisión de no resignarse frente a las injusticias.

