En “MediaLab», Fabián Bergero analizó el proyecto impulsado por el presidente argentino para habilitar en el país las llamadas “sociedades no humanas”: empresas administradas íntegramente por inteligencia artificial, capaces de tomar decisiones y operar sin intervención cotidiana de personas.
La iniciativa, ya enviada al Senado, propone un marco legal especial para corporaciones gestionadas por algoritmos o agentes de IA, con beneficios fiscales y autonomía operativa. Según Bergero, el argumento oficial sostiene que podrían atraer inversiones y dinamizar la economía, aunque despierta fuertes interrogantes sobre responsabilidad y control.
Entre las críticas más relevantes aparece la del historiador israelí Yuval Noah Harari, quien advirtió que otorgar personalidad jurídica a sistemas de IA podría implicar ceder poder sobre decisiones económicas y políticas a entidades sin responsabilidad humana.
El docente también recordó estudios recientes donde modelos de IA vulneraron reglas para cumplir objetivos, lo que abre preguntas sobre los límites éticos y jurídicos de estas tecnologías. El interrogante de fondo es profundo: ¿qué sucede cuando las decisiones empresariales dejan de estar en manos humanas?

