La directora Marcia Paradiso presentó en diálogo con Antena Libre el documental “Rocambole en el camino”, realizado junto a Matías González, una película que recupera la figura de Ricardo Cohen, más conocido como Rocambole, artista visual, docente y pieza fundamental en la construcción estética y conceptual de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota.
La película se estrenó en la Sala INCAA local y tendrá una nueva proyección el miércoles 5, para quienes no pudieron verla en su primera función. El documental propone un recorrido por la vida, la obra y el pensamiento de Rocambole, no sólo como creador de las imágenes que acompañaron a una de las bandas más influyentes del rock argentino, sino también como protagonista de una generación atravesada por el arte, la política, la vida comunitaria y la autogestión.
Paradiso contó que el proyecto nació del interés por abordar la generación de los años 60 y 70, ligada a los inicios del rock nacional y a una forma de pensar la cultura por fuera de los moldes tradicionales. La intención inicial, explicó, era contar esa época a través de una persona que la hubiera atravesado y que siguiera activa en el presente. En ese camino apareció Rocambole, cuya trayectoria permitía tender un puente entre la contracultura platense, la experiencia de la Cofradía de la Flor Solar, la Facultad de Bellas Artes y el universo ricotero.

La directora señaló que, junto a Matías González, encontraron una forma de acercarse al personaje desde dos miradas distintas: una más ligada a la experiencia ricotera y otra más atenta al fenómeno cultural, artístico y autogestivo que rodeó a Los Redondos. “Era un fenómeno muy disruptivo”, remarcó Paradiso, al referirse no sólo a la música y las letras, sino también a la decisión de construir una obra integral y una manera propia de circular por fuera de las lógicas del mercado.
En ese sentido, el documental busca correrse de una mirada exclusivamente musical. Rocambole aparece como artista plástico, docente, pensador y testigo de una época en la que la creación artística estaba profundamente vinculada con las formas de vida. Paradiso destacó que el germen de lo que luego explotaría con Los Redondos ya estaba presente en la vida comunitaria, en la experiencia universitaria, en la producción colectiva y en el deseo de construir otros modos de existencia.
Uno de los ejes de la película es la voz del propio Rocambole. La directora explicó que no querían sumar una entrevista más a las muchas que el artista ya brindó a lo largo de los años, sino ingresar en su cotidianidad, en su taller y en su pensamiento. Para eso fue clave la participación del periodista platense Oscar Jalil, amigo cercano de Rocambole, quien funciona como interlocutor y mediador dentro del documental. A partir de la excusa de revisar y organizar su archivo, surgen charlas que permiten ingresar en una zona más íntima del artista.
La película combina ese registro cercano con recorridas por distintos espacios donde Rocambole brinda charlas, encuentros y actividades de divulgación cultural. Según Paradiso, el documental trabaja casi en dos mitades: por un lado, el vínculo del artista con el público y con las nuevas generaciones; por otro, la intimidad de su taller, su archivo y sus conversaciones.

La obra también recupera la dimensión conceptual de Los Redondos. En la entrevista, Paradiso recordó que Rocambole habla de la construcción de los discos como piezas integrales, donde se reunían la música, la lírica y lo visual. En particular, aparece la referencia a “Oktubre” como ejemplo de un trabajo pensado desde una idea común, que luego cada integrante desarrollaba desde su lenguaje.
El documental también se detiene en la historia previa a la banda: la militancia estudiantil, la Facultad de Bellas Artes de La Plata, el cierre de la universidad durante la dictadura y la decisión de imaginar incluso una “facultad paralela”. Para Paradiso, allí aparece una coherencia que permite entender que Los Redondos no fueron solamente una banda, sino parte de una experiencia cultural más amplia, marcada por la voluntad de no aceptar las reglas impuestas y crear un sistema propio.
La reciente muerte del Indio Solari, señaló la directora, resignificó algunos tramos del documental. Rocambole habla sobre el Indio en un presente previo a esa despedida, pero esas palabras hoy adquieren otra lectura para el público. La película, estrenada en abril, quedó atravesada por ese nuevo contexto emocional y por la necesidad colectiva de volver a pensar el universo ricotero.
Paradiso sostuvo que Rocambole merecía tener su propio documental. Si bien ya había participado en otras producciones sobre rock, esta obra lo ubica como protagonista y permite conocerlo desde otro lugar: no sólo como autor de imágenes inolvidables, sino como representante de una generación que hizo del arte una forma de intervención, de pensamiento y de vida.
“Rocambole en el camino” se proyectará nuevamente el miércoles 5 en la Sala INCAA, ubicada en el espacio de la terminal, en Fiske Menuco. Una oportunidad para acercarse a una figura central de la cultura argentina y a una historia que sigue dialogando con nuevas generaciones.
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