
Nora Díaz, economista y docente de la Universidad Nacional del Comahue, pasó por el micrófono de Antena Libre para analizar el reciente acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el fin del “cepo” cambiario.
Desde un inicio, aclaró que no se trata de un nuevo endeudamiento en el sentido tradicional, sino de un “rescate” con condiciones restrictivas similares a las de convenios anteriores. Para Díaz, no hay razones para celebrar: el FMI limita la intervención del Estado, impidiendo usar reservas para frenar corridas cambiarias o comprar dólares con fines especulativos.
La economista explicó la política de flotación del dólar entre 1000 y 1400, impulsada por el FMI para desalentar la especulación, y cuestionó la credibilidad de que el precio baje del piso acordado. Señaló también la devaluación del dólar oficial, que pasó de 1000 a 1250, y criticó la visión monetarista según la cual reducir la emisión y el gasto público bastaría para controlar la inflación.
Díaz advirtió que las recomendaciones del FMI incluyen reformas laborales y cambios en el sistema previsional, posiblemente pospuestas hasta después de las elecciones. Sostuvo que, aunque el “cepo cero” beneficia al sector financiero y a grandes multinacionales —sobre todo en rubros como Vaca Muerta y la extracción de litio—, perjudica a otros sectores productivos.
Finalmente, reiteró su desacuerdo con las políticas impuestas, comparándolas con errores de la década de 1990, y concluyó que su resultado difícilmente sea distinto en el contexto económico argentino actual.

