
En el corazón ácido del Neuquén, la Laguna de las Algas resguarda un secreto biotecnológico. Con muestras extraídas en Copahue, científicas y científicos de la Universidad Nacional del Comahue y del CONICET, liderados por las doctoras Betina Gramisci, Micaela Sánchez y Ricardo Ulloa exploran un ecosistema extremo donde la vida desafía los manuales biológicos.
Mediante estudios metagenómicos, el equipo identificó un hallazgo sorprendente: un linaje de microalgas no fotosintéticas, recientemente descrito en Sudamérica, que prospera en la acidez sin necesidad de luz solar.
La investigación busca transformar el saber terapéutico tradicional en evidencia bioquímica, identificando metabolitos con actividad antioxidante para aplicaciones en salud y cosmética. Para proteger este frágil entorno, los expertos desarrollan cultivos en laboratorio bajo ciclos de luz controlados, buscando generar biomasa de manera sostenible. El gran desafío actual es verificar si estas comunidades mantienen sus propiedades fuera de su hogar volcánico, consolidando a la universidad pública como motor de innovación regional.
Este es el Informe Especial que elaboró Omar Gonzalez para Horizonte Universitario:


