
En un nuevo encuentro de “Irreverentas. Palabras sin corset”, Claudia Ramírez propuso tensionar el concepto de paz en un mundo atravesado por conflictos armados. Lejos de la idea tradicional, señaló la diferencia entre una “paz” impuesta por Estados y poderes invasores, basada en la dominación y el sometimiento, y una cultura de paz construida desde una mirada transfeminista.
Desde esta perspectiva, las guerras responden a lógicas patriarcales donde el cuerpo de las mujeres se vuelve territorio de conquista. Frente a eso, el feminismo plantea otra forma de construir paz: integral, colectiva y con participación activa de todos los sujetos.
La propuesta no es solo detener la violencia, sino transformar las condiciones que la generan. Una paz que no sea imposición ni derrota, sino justicia, equidad y cuidado de la vida en todas sus dimensiones.

