Educación e IA, el rol insustituible del factor humano en las aulas

La irrupción de la inteligencia artificial generativa plantea profundos desafíos en la enseñanza, pero la escuela se afirma como una institución insustituible. Frente a la aceleración e inmediatez de la cultura digital, el espacio escolar propone la pausa, el pensamiento crítico y la construcción comunitaria, dimensiones que la tecnología no puede enseñar. Eso es lo que plantea una nueva publicación de Editorial La Crujía: «Lo que la IA no puede enseñar», de Corina Rogovsky y Francisco Chamorro.

Ante el riesgo de delegar procesos cognitivos en algoritmos, se invita a transformar la incertidumbre en oportunidad pedagógica, un desafío que consiste en enseñar a pensar con y ante las nuevas tecnologías sin perder la centralidad del encuentro humano. En este sentido, «la IA debe integrarse como objeto de estudio y copiloto de aprendizaje, priorizando siempre los propósitos pedagógicos», según propone el libro. Así, la labor docente se reconfigura para cultivar el discernimiento y la capacidad de repreguntar. La respuesta ante la tecnología debe ser pedagógica.

En diálogo con Omar Gonzalez, por Horizonte Universitario, Corina Rogovsky amplió detalles de la nueva publicación de La Crujía.