La UNCo impulsa una revisión pedagógica para acompañar al estudiantado

Con un drástico salto en la cantidad de estudiantes que trabajan y una caída de retención superior al 60 % en el paso a segundo año, la Universidad Nacional del Comahue (UNCo) encara una transformación profunda en sus programas de ingreso, tutorías y apoyo académico.

La realidad de las aulas universitarias está cambiando a ritmo acelerado. En la UNCo, que reúne a más de 35.000 estudiantes y recibe anualmente a unos 10.000 ingresantes, la permanencia en las aulas enfrenta un desafío crítico. Según cifras de la Secretaría Académica, la matrícula se reduce en no menos de un 60% al pasar del primer al segundo año en casi la totalidad de sus carreras.

Detrás de este fenómeno se esconde una transformación socioeconómica contundente. En el año 2014, el 26% de la población estudiantil trabajaba. Para el 2025, ese indicador trepó al 43%, acompañado de un aumento significativo en la cantidad de horas semanales dedicadas al empleo.

Para dar respuesta a este panorama, la universidad puso en marcha una reestructuración profunda de los programas de ingreso y permanencia. La propuesta busca articular una coordinación pedagógica unificada a lo largo de las 17 unidades académicas de la universidad, distribuidas en más de 1.000 kilómetros de territorio regional.

«No estamos hablando de fríos números estadísticos, sino de 60 historias de vida por cada 100 jóvenes que inician un proyecto universitario junto a sus familias», enfatizó el doctor Marcelo Loaiza, Secretario Académico de la UNCo, en diálogo con Horizonte Universitario.

 

Un plan integral para las 17 sedes regionales

Según explicó Loaiza, entre las medidas centrales de la estrategia se destacan los siguientes puntos.

Tutorías pares reforzadas, en las que los estudiantes avanzados acompañan a los ingresantes tanto en la orientación pedagógica como en trámites administrativos clave, tales como el manejo del sistema SIU Guaraní y la comprensión de las correlatividades.

Alfabetización académica y desafío digital, a partir de la mplementación de un programa especializado de lectura y escritura universitaria orientado a achicar la brecha entre la escuela secundaria y el nivel superior. Este espacio aborda además el uso crítico de herramientas de inteligencia artificial para evitar la pérdida de competencias analíticas en exámenes y producciones escritas.

Mesa de trabajo con la representación estudiantil, generando un diálogo directo y permanente entre el Consejo Académico y la Federación Universitaria del Comahue (FUC) para revisar normativas y canalizar las inquietudes del claustro.

Articulación con Bienestar Universitario para la integración de los dispositivos de acompañamiento con las políticas de becas, residencias y accesibilidad.

Medir con datos para transformar realidades

El nuevo esquema evaluará el impacto del acompañamiento mediante indicadores objetivos de seguimiento de trayectorias, lo que prevé comparar los niveles de ingreso y sostenimiento respecto de años previos y ajustar las intervenciones en cada facultad. Asimismo, el plan promueve espacios de capacitación docente para los primeros años, con el objetivo de adaptar las estrategias de enseñanza a las nuevas dinámicas de los ingresantes sin relegar la calidad académica.