
En “Irreverentas, palabras sin corset”, Claudia Ramírez reflexionó sobre cómo los discursos promovidos desde sectores del Poder Ejecutivo pueden transformarse en herramientas de persecución política y social. A partir de recientes declaraciones públicas que califican como “terroristas” a docentes, periodistas, científicos y otros sectores críticos, advirtió sobre el riesgo de construir enemigos internos y legitimar prácticas de vigilancia, denuncias anónimas y estigmatización.
También vinculó estos discursos con medidas que buscan disciplinar la protesta social y cuestionó el impacto que generan cuando provienen de quienes ejercen el poder. Frente a ese escenario, Ramírez reivindicó la organización colectiva, la defensa de los derechos democráticos y la construcción de resistencias desde la solidaridad, la participación pública y la palabra como herramienta para enfrentar el miedo y la persecución.

