El adiós a Daniel Melingo: un recorrido del rock irreverente al renacimiento del tango

La reciente partida física de Daniel Melingo generó un profundo manto de tristeza, despidiendo a un referente indispensable de la generación que despertó a la vida adulta en la Argentina de los años 80. Para recordarlo, el equipo de Antena Libre dialogó con la periodista Patricia Chaina, quien compartió de cerca el recorrido artístico y humano de un músico versátil que supo transitar por diversos estilos sin perder su esencia.

Los años de efervescencia: de Los Abuelos a Los Twist

La trayectoria profesional de Melingo comenzó con una inserción internacional notable, integrando la banda de Milton Nascimento en Brasil tras un viaje de juventud. Sin embargo, su figura cobró un peso histórico insoslayable con el retorno de la democracia en Argentina, una etapa de profunda ebullición cultural.

Luego de formar parte de Los Abuelos de la Nada, Melingo armó Los Twist junto a Pipo Cipolatti, introduciendo una necesaria dosis de humor y desenfado en el rock nacional. Concebido inicialmente como un divertimento, el proyecto cautivó a Charly García, quien decidió producir su emblemático disco «La dicha en movimiento». Posteriormente, Melingo también sumó su talento a la banda de García, grabando trompetas en el mítico álbum «Piano Bar».

Versatilidad musical y experimentación europea

Lejos de atarse a un solo género, el artista demostró a lo largo de su carrera una profunda capacidad de investigación y reinvención. Esta versatilidad tenía raíces en su formación académica en el conservatorio Manuel de Falla, donde se especializó en clarinete.

Entre sus múltiples facetas, destacan:

      • Reggae: Su primer disco solista, «H2O», fue una incursión en el reggae que originalmente había sido pensada como un homenaje a la historieta El Eternauta.
      • Acid Rock: Durante su estadía en Europa, integró el proyecto experimental Lions in Love junto a Willy Crook. Sobre esta banda, en los estudios de Antena Libre quedó el recuerdo de una frustrada presentación en la región, la cual debió suspenderse a último momento porque los músicos se pelearon en el camino.
      • Fusión Folclórica: En su etapa más madura, llegó a versionar a Atahualpa Yupanqui mezclando el charango de Jaime Torres con la guitarra de Skay Beilinson.

El «Maestro» que actualizó el tango

Con el lanzamiento de «Tangos Bajos», tras varios años radicado en España, Melingo inauguró una etapa que lo llevaría a girar por Italia y Alemania, consolidándose definitivamente como el «maestro Melingo».

Chaina destacó que, así como en los 80 renovó el rock, luego le otorgó actualidad al tango rescatando el lunfardo, el arrabal y la obra de poetas olvidados como Luis Alposta o Edmundo Rivero. Su interpretación transmitía un sentimiento claro porque vivía intensamente la esencia del género porteño, logrando actualizar crónicas tangueras sin que se filtraran elementos de sus antecedentes rockeros.

Fortaleza en la vulnerabilidad

Más allá de lo estrictamente musical, Melingo se caracterizó por su franqueza y humanidad. Chaina recordó que el músico nunca ocultó sus intermitentes internaciones en el hospital Borda, reconociendo esos momentos de desborde como parte de su vida, lo cual evidenciaba una profunda fortaleza personal para procurarse rescate.

Con un respeto enorme por parte de toda la comunidad musical argentina, se lo recordará no solo por sus obras, sino por su calidez. Aquel artista que, al ser consultado sobre rock por una periodista en los años 90, respondió con sabiduría tanguera: «Después de cumplir los 30, el tango te espera».