Otro fallo contra las redes sociales pone en discusión su diseño adictivo

Un nuevo fallo judicial en Estados Unidos volvió a poner bajo la lupa el funcionamiento de las redes sociales y sus efectos sobre niños y adolescentes. En su columna de MediaLab, Fabián Bergero analizó la decisión que, además de imponer una millonaria sanción a Meta, exige modificaciones en algunas características de sus plataformas.

El punto central, explicó Bergero, está en el diseño adictivo de redes como Instagram y Facebook. Notificaciones permanentes, “me gusta”, reproducción automática de videos y scroll infinito forman parte de un modelo que busca prolongar el tiempo de permanencia de los usuarios. Más atención genera más interacciones y datos y, en consecuencia, mayores posibilidades de ingresos publicitarios.

La decisión judicial plantea, entre otras medidas, eliminar el conteo de “me gusta” para menores de 18 años y restringir las notificaciones nocturnas. Aunque parecen cambios pequeños, Bergero destacó que intervienen directamente sobre la lógica con la que funcionan las plataformas.

El fallo abre así una discusión que excede las sanciones económicas: si proteger a las infancias implica también modificar los algoritmos y, con ellos, el propio modelo de negocios de las redes sociales.