
En la foto la vemos a la propia autora, mostrando orgullosa su última producción. En La Libroteca, hablamos de la reconocida cronista mexicana Cecilia González que, tras años cartografiando las sombras del narcotráfico, presenta “Clase de cocina” (Editorial La Crujía) la obra que transforma el sazón en refugio y literatura.
Radicada hoy en día en el barrio de Barracas en Buenos Aires, Cecilia abre las puertas de su cocina para honrar el legado de su madre, Florita, vendedora de comida callejera en México, y rescatar saberes que la urgencia moderna amenaza con diluir.
Este libro marca un tránsito vital, trasladando la crudeza de las fosas comunes al vapor luminoso de los tamales. Para la autora, cocinar es una “meditación en movimiento” y un acto de resistencia frente a la deshumanización actual, reafirmando que el ritual del fuego es lo que nos hace humanos.
Entre chiles y memorias, esta hermana latinoamericana que escribe y habla con fundamento reivindica la identidad migrante y la cocina mexicana como Patrimonio de la Humanidad, recordándonos que mientras alguien cocine, nadie se va del todo. Saciando a Pantagruel entre sofritos sobre el duelo, la comunidad y el retorno al hogar.
La mesa está servida y al micrófono de Omar Gonzalez, la autora misma nos va guiando por este banquete sonoro:


