
En el micro “Golpe de horno”, Marco Casalini presentó junto a Iván Ruiz Naya el proyecto “Nutre, buena comida”, un emprendimiento local que busca recuperar fruta del Alto Valle para transformarla en alimentos deshidratados. La propuesta comenzó con manzanas Pink Lady y Granny Smith, envasadas como snack saludable, y suma una perspectiva solidaria: parte de la producción será destinada a asistir a comunidades afectadas por incendios en la cordillera y en otras regiones del país.
Casalini explicó que el trabajo se realiza en los centros productivos de la ciudad, donde utilizan deshidratadores disponibles para la comunidad. El objetivo es dar valor a frutas que muchas veces no se comercializan o terminan desperdiciadas, a la vez que se impulsa una iniciativa de triple impacto: ambiental, social y económico. El proyecto prevé además sumar sopas instantáneas y mezclas de hierbas en próximas etapas.

