Mujeres de dictadura: memorias que incomodan y siguen alumbrando las resistencias

En una nueva edición de Tramando Resistencias, integrantes del Consejo Local de las Mujeres Diversas propusieron una lectura feminista del 24 de marzo bajo el título “Mujeres de dictadura, memorias que incomodan”. El eje estuvo puesto en recuperar las historias de mujeres y disidencias que fueron parte activa de la militancia política, sindical, estudiantil y barrial, y que también padecieron una represión específica sobre sus cuerpos.

Durante el encuentro se remarcó que la violencia sexual, los abusos, las violaciones y los embarazos forzados en los centros clandestinos tardaron décadas en ser reconocidos como delitos de lesa humanidad. En ese marco, se recordó el caso de Dora Seguel, pionero en la región en el juzgamiento de genocidas por delitos sexuales.

También se puso en valor la resistencia de Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, no solo por su lucha contra el terrorismo de Estado, sino por haber quebrado el mandato patriarcal que las relegaba al ámbito privado. Su salida a la calle transformó el dolor en denuncia colectiva y abrió caminos para nuevas luchas.

La charla también recuperó historias locales, como las de Roxana Rudel, María Beatriz Salgado y la librería Quimhue como espacio de resistencia en General Roca. Además, se señaló la necesidad de visibilizar a las identidades travestis, lesbianas y disidentes perseguidas durante la dictadura, muchas veces excluidas de los relatos oficiales.

Desde el espacio insistieron en que hacer memoria no es solo mirar el pasado: es también disputar el presente y seguir construyendo una historia más completa, popular y feminista.