
Desde la Asamblea por el Agua y la Tierra de Las Grutas, Alicia Calendino habló sobre la firma de un convenio entre el gobierno rionegrino y empresas del sector hidrocarburífero para avanzar con el proyecto Vaca Muerta Oil Sur. El acuerdo, firmado el 16 de mayo, contempla la construcción de un oleoducto que atraviesa la meseta patagónica hasta el Golfo San Matías, donde se instalaría un megabuque licuefactor de gas.
Calendino alertó sobre el impacto ambiental en la región costera, afectando actividades tradicionales como la pesca artesanal y el turismo. Además, cuestionó la derogación de la ley 3308, que protegía al Golfo, y la manipulación de instancias de participación, como la audiencia pública de 2022 en Sierra Grande.
El convenio, que podría extenderse por 30 años, es rechazado por asambleas, comunidades costeras y organizaciones ecuménicas, que denuncian la falta de consulta previa, el desmonte, la afectación de la biodiversidad marina y la precarización laboral. Las asambleas exigen respeto al acuerdo de Escazú, la Constitución y el convenio 169 de la OIT. «Sí a la vida, sí al agua y sí a las comunidades que resisten», cerró Calendino.

