Cecilia Zabala presenta su música en la ciudad en el 7º Festival de música popular

A unas horas de su presentación en la ciudad, tuvimos la posibilidad de charlar por teléfono con Cecilia Zabala, cantante, guitarrista y compositora argentina que viene cosechando éxitos y aplausos en el país y el mundo.

Comenzó participando del dúo Alvarez – Zabala y la edición del disco Halo de Luz (2004), integrado por un puñado de composiciones propias. Luego vino otro dúo, Las Morochas, y el disco Milonga Sin Palabras (2005), dedicado a la obra de Astor Piazzolla y con el cual realizó dos giras por Inglaterra, una en 2006 y otra en 2008. Se presentaron en el Festival de Guitarras de Lewes, el National Theatre, el museo De la War Pavillion, la Casa de Haendel, la National Portrait Gallery y el Royal Albert Hall.

Su primer trabajo solista fue Aguaribay (2007), un disco que contiene músicas propias y versiones de “clásicos argentinos” en guitarra y voz, y que tiene invitados de la talla de Quique Sinesi, Juan Falú y Silvia Iriondo. Después llegaron los álbumes: Pendiente (2008), donde toca con Marcelo Moguilevsky (clarón), César Lerner (acordeón), Luciano Dyzenchauz (contrabajo) y Victoria Zotalis (voz) entre otros.

Presente Infinito (2011) fue un disco subsidiado por el Fondo Metropolitano de la Ciudad de Buenos Aires, con el cual recorrió diversos países durante casi 3 años. Aquí su guitarra y su voz se apoyan en un concepto grupal generando un nuevo entramado para su música. La acompañan en este trabajo Eliana Liuni (vientos), Mariano Martos (bajo fretless) y Mario Gusso (percusión). Este es un disco fruto de viajes, que fueron la plataforma para que Cecilia concretara una serie de sociedades compositivas eclécticas: compuso músicas para letras del porteño Gabo Ferro y el rosarino Adrián Abonizio, a la par que cruzó su lírica con músicas de Pierre Bensusan (Francia), Joe Deleault (EE. UU.) y Luiz Simas (Brasil).

Luego, en 2013, llegó un homenaje a la música de Violeta Parra, llamado Violeta y producido por León Gieco, del cual también se desprende el espectáculo Violeta Secreta, junto al poeta Fernando Noy. Su séptimo álbum se llamó Fronteras, y allí toca junto al pianista y compositor Philippe Baden Powell. La grabación de este álbum comenzó en París en el año 2013 y fue terminada en Buenos Aires a fines del 2014. Se compone de música original compuesta en coautoría por ambos artistas y tiene la participación especial del chelista y arreglador brasileño Jaques Morelenbaum.

Finalmente, en 2016, grabó El Color del Silencio, un disco dedicado más a la guitarra, que había empezado a grabar durante una gira en 2015, en Boston, donde participan el pianista Joe Deleault y el vientista Don Davis.

De toda esta nutrida trayectoria estuvimos charlando en la radio con Cecilia, que ha elegido el camino de la música independiente con todos sus pro y sus contras.

«Muchas veces sentimos que no existimos», dice Cecilia en torno a la poca visibilidad que tiene la música independiente… «el sistema de las plataformas es perverso en el sentido en que te obligan a ser parte de una playlist específica para que escuchen tu música».

Este viernes 16 de septiembre a las 21:00 Cecilia Zabala será parte del 7mo Festival de Música popular organizado por Fundación Cultural Patagonia con un concierto que tendrá lugar en el auditorio junto al Ensamble de la Fundación.

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