Así lo aseguró una vecina damnificada de un loteo denominada “La Rufina”, ubicado en la zona de la curva de Cervantes. Verónica Peña indicó que el fideicomiso liderado por el grupo Bartolomé vendió más de mil lotes, asegurando que se podían instalar Biodigestores.
“El problema es que la cercanía con el río y la elevada napa de agua van a generar un grave problema ambiental de contaminación”, afirmó Verónica, quien agregó que el mismo DPA no aconseja este tipo de instalación.
Peña acusó al municipio de Cervantes por haber autorizado dicho loteo sin el debido informe de impacto ambiental y sin los planos correspondientes, ya que aún no cuentan con los servicios básicos.
Esta situación junto a otras irregularidades hicieron que varios compradores denunciaron ante la justicia al grupo Bartolomé. Dicha representación legal está a cargo del abogado Carlos Gambini.
“Hoy el juicio lo tenemos contra este grupo, pero el año próximo iremos contra el municipio de Cervantes”, aseguró Peña.
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