
Luis Muñoz, ex combatiente de Malvinas nacido en General Roca y artillero de la Fuerza Aérea, puso en palabras una experiencia que no terminó en 1982. En diálogo con Antena Libre, recordó que volvió al país después de la guerra para atravesar otra batalla: la del silencio, el ocultamiento y la desmalvinización. “La posguerra fue tan o más brava que la propia guerra”, resumió.
Muñoz contó que durante años los ex combatientes no pudieron hablar públicamente de lo vivido y que incluso sus testimonios eran descartados cuando no coincidían con el relato instalado sobre Malvinas. Esa versión, sostuvo, reducía a los soldados a víctimas pasivas y dejaba afuera los actos de resistencia y heroísmo de muchos compañeros caídos en combate.
«Por haber nacido varón y haber alcanzado los 16 años, era sorteado y un número marcaba tu destino. Era así, de simple. Bueno, y bueno, a mí me tocó, me sortearon, me presenté, hicieron la realización médica, apto. … Yo me ofrecí, cambié con otro soldado. Le dije yo, che, me dejá ir a mí. Le dije a un soldado que es de Comallo, que 23 años después lo volví a ver, ahora hace años que no lo veo, vive todavía, y yo fui voluntario, o sea, porque mi reacción fue igual que la del pueblo argentino, inocentemente, o sea, no teníamos ni idea de lo que era una guerra. » relata Luis.
Con el tiempo, explicó, fueron los propios veteranos quienes impulsaron el reconocimiento social, organizaron charlas en escuelas, promovieron leyes y buscaron dejar registro de sus experiencias. Por eso insiste en “malvinizar”, hablar en primera persona y sostener la memoria para las nuevas generaciones.

