
La docente y escritora Natalia Grossenbacher habló con José Denino de su libro «Santa Fe era una bota», una crónica personal atravesada por la historia de La Forestal, la empresa inglesa que operó durante más de 50 años en el norte santafesino. Con poder casi estatal, controlando más de dos millones de hectáreas, moneda propia y hasta su gendarmería, La Forestal marcó profundamente la región y las vidas de quienes la habitaron.
Natalia reconstruye ese legado desde su propia historia familiar: recorrió pueblos, habló con sus parientes y combinó texto con fotografías que retratan ruinas, abandono y memorias silenciadas. “Empiezo a entender muchos silencios familiares”, confiesa.
El libro, aún sin presentación oficial, busca despertar nuevas preguntas sobre identidad, territorio y memoria colectiva.

