Durante las últimas semanas se pudo observar un esfuerzo coordinado entre Juntos Somos Río Negro y Cambiemos para mellar la credibilidad de la gestión de Martín Soria. El marco de presión sobre la intendencia del ya anunciado candidato por el Frente para la Victoria se dio en distintos frentes y contó con un aliado inesperado, el gremio ATE.

@mirandamarcelof 


Foto: La Tecla Patagonia

Echar un manto de dudas sobre la transparencia de las cuentas del municipio de Roca fue uno de los caminos elegidos por los diputados por el distrito de Juntos Somos Río Negro para comenzar a talar la visión de Soria en el electorado de cara a las elecciones del año que viene. El pedido de informes, que casi no tiene antecedentes, se explica porque Juntos no tiene un concejal en el Deliberante de Roca y se vio forzado a utilizar a sus diputados, Tania Lastra y Alejandro Palmieri, además, vecinos de la ciudad.

Otra estrategia del gobierno provincial para poder entrar a Roca es desplegar obras en sectores que no son céntricos, donde mayoritariamente esta la obra pública de la gestión de Soria, haciendo pie en barrios como Fiske Menuco y Chacra Monte. Más allá de ser necesarias las obras de gas y agua, además de las viviendas, la gestión de Alberto Weretilneck pone el dedo en la llaga en un cuestionamiento a la planificación de obras en Roca, que la mayoría se concentra en la zona céntrica.

Tanto esfuerzo del gobierno provincial tiene una explicación, actualmente Martin Soria es quien tiene mayor probabilidad de se gobernador si las elecciones se realizaran hoy. Lo ayudan su batería de obras públicas y la imagen de municipalidad con los números ordenados, incluso diciendo constantemente que la gestión tiene dinero ahorrando en el banco, lo que casi ningún municipio provincial puede mostrar.

Un aliado inesperado en esta batalla ancipada a la gobernación es el gremio ATE, ahora con un Rodolfo Aguiar mucho más cercano a Werertilneck. Si bien el gremio estatal constantemente realiza reclamos en la mayoría de los municipios, se incrementaron la re vindicaciones hacia Soria y se bajo la intensidad de los planteos a la provincia.

Llamativamente, y una estrategia distinta a la que venía desplegando hasta hace poco, Soria solo se concentra en realizar una campaña anticipada y deja para sus concejales más fieles el responder a las críticas sobre su persona y gestión.  A tal punto a cambiado sus pasos que esta semana tuvo un acercamiento importante hacia el senador Miguel Pichetto, con quién no tenía una buena relación.

Una posible alianza entre Cambiemos y Juntos Somos Río Negro no termina de concretarse, pero mientras tanto, Soria sigue moviéndose para salirse de las embestidas que le propinan de diferentes flancos, saliendo hacia adelante y evitando que la pinza logre cerrarse sobre su aspiración a ser gobernador.