El Violento Oficio de Decir: Vergüenza

Columna de salud mental colectiva de Daniel Sans y Estefaní Vicens, todos los jueves a las 15.15hs en El Hilo Invisible.

 

En el día de hoy continuamos escuchando a Macedonio Lopez, «Enloquecer a Cielo Abierto», la novela-testimonial no ficcional. En esta ocación, debido a errores de conexión, la presentación al aire que realizó Daniel no puede reproducirse debido a su mala calidad. Citamos a continuación un fragmento de su parlmanto, y podés esuchar completo el capítulo 23, «Su recinto sagrado».

«…La política pública para la salud mental que toleramos en nuestra región es trágica y que en el futuro, cuando todo esto sea historia, los hechos de nuestro presente serán recordados con vergüenza. Es la vergüenza, en una de sus acepciones, una emoción ligada a la política, lo es en tanto la emoción que surge frente a situaciones indignas que nos disponemos a reprobar. (…) aquello que sucita la vergüenza colectiva puede ser transformado por la organización del conjunto y deviene luego, eso transformado, en orgullo; la emoción opuesta a la verguenza. (…) no viene mal recordar nuestras vergüenzas… escuchen. Salud.»

 

Una respuesta a “El Violento Oficio de Decir: Vergüenza”

  1. Cierta vez un Juez concurrió a la consulta. La profunda crisis y lo adecuado de nuestro encuentro fue tramando una terapia profunda y potente. Era juez del fuero penal y en algunas ocasiones, pocas, dejó entrever en sesión la amargura que el acercarse a las tragedias le implicaba. En esas tragedias, nombradas así porque resultaban de situaciones marcadas por la muerte, los protagonistas que morían o quedaban marcados de por vida, eran invariablemente pobres.
    Recuerdo que una vez, cercano al final de nuestro trabajo analítico, comparó su trabajo con el mío:
    —Qué afortunado tu trabajo—dijo el juez — partís del dolor y consiste, por lo que he llegado a entender, en reparar sobre quienes sufren, —y volviendo a decir sobre su oficio, agregó:— Yo en cambio, como me habrás escuchado decir, empiezo mi trabajo cuando hay una muerte o un grado de dolor y daño intenso, para concluir dictando una sentencia y habitualmente una condena penal.
    En este capítulo 23 damos testimonio que la salud mental publica, aquella que debiera reparar en el sufrimiento, en los dos sentidos de reparar en tanto atender y en cuanto a modificar ese sufrimiento, no fue realizada. En su lugar la política pública de nuestra provincia, desde hace tres décadas enfrenta a sufrientes mentales con jueces y policías y, los resultados, que multiplican el dolor, son catastróficos como afirma el secretario del juzgado que entrevistamos.
    Por ello no dejamos de advertir que la política pública para salud mental, que toleramos en nuestra región ,es trágica y que, en el futuro, cuando todo esto sea historia, los hechos de nuestro presente serán recordados con vergüenza.
    Esc la Vergüenza, en una de sus acepciones, una emoción ligada a la política, los es en tanto la emoción que surge frente a situaciones indignas que nos disponemos a reprobar. Ta vez por ello aquello que sucita la vergüenza colectiva puede ser transformado por la organización del conjunto y deviene luego, eso transformado en Orgullo, la emoción opuesta a la vergüenza.
    Por estos día y En el mes del orgullo no viene mal recordar nuestras vergüenzas
    Parafraseado el grito de cordoba de 1919 las vergüenzas que nos quedan son los orgullos que nos faltan

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