La memoria no se aísla: la masacre de Avellaneda en un junio que arde

La  memoria no se aísla es la columna de la periodista y militante por los derechos humanos Paola Arias, en ella reflexiona y recoge testimonios sobre la lucha por la memoria en tiempos de pandemia.

Estación Avellaneda, por Pepe Mateos
Pepe Mateos
Se cumplen 18 años de la Masacre de Avellaneda, una represión y dos asesinatos que marcaron la historia del pueblo en las jornadas de lucha social de los años 2001-2002.

El 26 de Junio del 2002 la represión se llevó la vida de dos jóvenes, Maxi Kosteki y Darío Santillán. Sólo se pudo conocer la verdad gracias a la audacia del fotógrafo del diario Pagina 12, Pepe Mateos, que supo captar en un segundo, el instante del disparo que provocó la muerte a Kosteki. Ambos fueron luchadores sociales del movimiento piquetero y se convirtieron en símbolos de resistencia al neoliberalismo de los años 90′.

Los responsables políticos de aquella jornada sangrienta siguen libres, los asesinos, el comisario Alfredo Fanchiotti y el cabo Alejandro Acosta, junto a seis policías que encubrieron el caso, fueron condenados cadena perpetua.  A 18 años de aquel trágico día, sigue el pedido de justicia en el país, esta vez por las redes y medios.

La represión estaba a la orden del día, en el 2001 fueron 38 víctimas en todo el país. Un año después, luego de una protesta para reclamar el incremento del aumento general del salario y fondos para los comedores, los militantes del Movimiento de Trabajadores Desocupados fueron asesinados dentro de la estación Pueyrredón en Avellaneda.

El asesinato de estos dos jóvenes el 26 de Junio del 2002 demostró el nivel de complicidad mediática con el gobierno de la época, que estigmatizaba a los movimientos piqueteros.

Las fotos de Pepe Mateos, junto al aporte de otros colegas, fueron determinantes en el juicio que condenó a cadena perpetua al comisario Alfredo Fanchiotti y al cabo Alejandro Acosta por las responsabilidades materiales y a seis policías por encubrimiento.

Estación Avellaneda, por Pepe Mateos
también por Pepe Mateos: Darío Santillan ayuda a Maxi, herido en el suelo. Al correr por los disparos, un fogonazo lo alcanzaría en la misma estación de Avellaneda, la mancha de sangre queda en el suelo y en el arrastre hasta la camioneta de la policía.

La conmoción social fue tan grande que el gobierno nacional presidido por Eduardo Duhalde tuvo que que llamar a elecciones.

Los familiares de las víctimas son querellantes y hace 18 años que le piden al juez Ariel Lijo a cargo de la causa, que investigue la participación intelectual y la responsabilidad política de:

  • Felipe Solá, entonces gobernador de la provincia de Buenos Aires
  • el ex presidente Eduardo Duhalde,
  • de los funcionarios Aníbal Fernández, Alfredo Atanasof, Juan José Álvarez, Jorge Matzkin, Oscar Rodríguez, Carlos Ruckauf y Jorge Vanossi.

Desde la Comisión Justicia por Darío y Maxi y sumando a diferentes organizaciones políticas, el pedido de justicia va a realizarse a través de las redes sociales, una modalidad extendida para hacerse eco de los pedidos de justicia en estos momentos de pandemia, que no permiten que la calle siga siendo el escenario de expresión política más importante del país.

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