La presentación y aprobación del nuevo código de tránsito de Roca y el nombramiento de un espacio del Concejo Deliberante de Roca tensó las relaciones en el órgano deliberativo local. En un Concejo con mayoría del Frente para la Victoria, los dos concejales opositores denunciaron la poca cabida que se les da a sus proyectos.


 

Mario Alvarez en el medio de los concejales del Frente para la Victoria. Foto: Concejo Deliberante de Roca

 

Si bien el concejal vecinalista Marío Alvarez viene trabajando en la cuestión del ordenamiento del caótico tráfico de la ciudad, ayer se presentó, sin que entrara en comisión, un nuevo código de tránsito. “El viernes nos llevan la carpeta del código de tránsito y como íbamos a hacer con el sábado y domingo para trabajarlo” afirmó Mario Alvarez visiblemente molesto por el accionar del bloque mayoritario. “Vinieron con todo cerrado, esos temas se discuten en comisión, es un gesto de autoritarismo” .

Otro de los temas que generó fricciones en el Consejo Deliberante de Roca fue la denominación del espacio de la memoria, verdad y justicia con el nombre del desaparecido Patricio Dillon. “Ese espacio no le pertenece a ningún espacio político, son ocho los desaparecidos en Roca, ese es un espacio que se ha ganado la lucha de la sociedad argentina” argumentó el concejal.

 

 

 

En ocasión de cambiarse del partido provincial del gobernador Alberto Weretilneck al partido vecinalista, las relaciones entre Alvarez con los concejales del Frente para la Victoria habían mejorado sustancialmente pero en vísperas de la campaña para elecciones a gobernador, de la que Martín Soria es candidato, la relación nuevamente se deterioró.