Foto: La Brújula 24

La Cámara Federal de Bahía Blanca ratificó los procesamientos de cinco personas por el delito de asociación ilícita, al considerar acreditado que formaron parte de la organización paraestatal Triple A, y de una de ellas por el homicidio del dirigente estudiantil universitario David Hover “Watu” Cilleruelo.

El fallo de los camaristas César Álvarez y José Mario Tripputi -con la excusación del tercer juez, Pablo Candisano Mera- confirmó lo resuelto en abril de 2015 por el juez federal Alejo Ramos Padilla, y rechazó la apelación presentada por la defensa de los imputados, informó hoy el sitio fiscales.gob.ar.

Al fundamentar la resolución, destacaron la “enorme cantidad de testimonios” sobre el papel de los imputados como integrantes del “Departamento de Seguridad” creado en la Universidad Nacional del Sur (UNS, en Bahía Blanca), por el entonces rector Remus Tetu, ya fallecido.


Los procesados son Raúl Roberto Aceituno, Héctor Oscar Chisú, Juan Carlos Curzio, Héctor Ángel Forcelli y Osvaldo Omar Pallero, como coautores del delito de asociación ilícita, “calificado como de lesa humanidad”.


 

En la causa que investigó a integrantes de la Triple A por 22 homicidios y otros delitos cometidos a mediados de los ‘70, los fiscales Miguel Palazzani y José Nebbia identificaron como líderes de esa organización terrorista paraestatal a Tetu y al ex diputado y sindicalista Rodolfo Ponce, también fallecido.

La Cámara Federal de Apelaciones también confirmó el procesamiento de Aceituno por su participación en el “homicidio agravado del que resultó víctima David Hover Cilleruelo”, crimen cometido en un pasillo de la Universidad Nacional del Sur, en abril de 1975.

El agravamiento del delito radica en “haber sido cometido con alevosía y con el concurso premeditado de dos o más personas”, ya que varios testigos coinciden en que Jorge “Moncho” Argibay, custodio de Tetu, fue quien le disparó a la víctima y que junto a él estaban su hijo Pablo y Aceituno.

Secretario de la Federación Universitaria del Sur y militante de la Federación Juvenil Comunista, Cilleruelo fue asesinado de un disparo en la cabeza el 3 de abril de 1975, cuando junto a otros compañeros se hallaba convocando a una asamblea de delegados de centros de estudiantes.

Sus atacantes, luego de balearlo en presencia de gran cantidad de alumnos, se retiraron del lugar en un Ford Falcon color verde claro, con techo vinílico color blanco y “patente de bronce que brindaba constancia de su pertenencia al Rectorado” de la UNS, señaló la acusación en la elevación a juicio de la causa.

Fuente: TELAM y Editorial R.N.