Después de la habilitación por parte del SENASA para el tránsito federal el frigorífico recuperado de J. J. Gomez  inició una apuesta por la producción propias en la crianza de cerdos. Las nuevas instalaciones están ubicadas en una a chacra ubicada al sur de la ruta 22, a la altura de Guerrico,  donde se realizaron tareas de desmonte y emparejamiento del suelo, para poner en marcha el primer módulo, que tendrá 24 metros de largo y 8 de ancho, con capacidad para albergar a 24 madres.

 

El sistema de producción se denomina de “cama profunda”, que consiste en un colchón de forraje natural, como son los rollos de paja de trigo, rastrojo de maíz, viruta de madera y otros materiales de origen vegetal absorbentes y aislantes.

La estructura es una alternativa respecto de los establecimientos sobre tierra o cemento además de no producir efluentes líquidos, ya que son absorbidos. La cama de paja se remueve de cada galpón, luego de las tres crianzas, y se destina a relleno, o abono. Al mismo tiempo la generación de olor es mucho menor, ya que no existen las lagunas anaeróbicas ni fosas de decantación.

Fuente: Fabricio Gonzalez