La programación de la audición “Entre Bardas” estableció comunicación con Noemí Labrune referente de la Asamblea por los Derechos Humanos (APDH) de Neuquén en referencia a la nueva designación del papa argentino Bergoglio y a los cuestionamientos al hoy papa, por su participación por acción u omisión con la dictadura militar. En referencia a este tema Labrune relató un acontecimiento que vivió con el hoy consagrado Papa Federico I en el año 1978, plena dictadura militar. “Yo tengo una historia con Bergoglio que es la que  hace que cuando leo un título papa argentino no se me mueve la fibra patriótica, porque no sé cómo nos va a hacer quedar este papa”.


“Mi historia data del 78 estaba por llegar la OEA y nosotras habíamos hecho un informe con los primeros testimonios (de los que se conocían), de las víctimas en los centros clandestinos. Visitábamos a obispos, periodistas, era un informe que no habíamos publicado…nos repartimos los obispos importantes. A mi me tocó Bergoglio… En ese momento era Director del observatorio. La entrevista se hizo, yo le llevé el informe. Y él me dijo: -Esto que está pasando es tremendo-, y me contó que un comodoro del cual era su confesor espiritual,  le confesó que había participado en vuelos de la muerte. Había sido un problema tan importante de este oficial de la aeronáutica que había terminado eyectándose en pleno vuelo sin paracaídas, o sea que se había suicidado. Bergoglio me lo contó muy compungido. Cuando volví a Neuquén le hice el informe a monseñor De Nevares que le hizo una carta diciendo que debía denunciar esto. Se la llevé y Bergoglio dijo que lo iba a pensar. El nunca hizo esta denuncia, ni a la OEA ni a ningún tribunal.
Labrune puntualizó que “Esta es la imagen que yo tengo de Bergoglio. Para mi esta no es la conducta de un papa, ni siquiera la de un obispo. Esta es la imagen que yo tengo. Si algo tiene que cambiar en algún lado se necesita personas valientes y militantes de conciencia y este ejemplo lo muestra muy lejos de esto”.