Hace 12 años surgió la inquietud de crear un espacio en barrio que brindara oportunidad de recreación, encuentro, un lugar para capacitación y estudio en barrio La Rivera. “Es el único lugar donde se realizan las actividades en el barrio” comenta Fabiola, la bibliotecaria.

Ante la carencia de un lugar para la biblioteca, en un primer momento, funcionó en una capilla, la “piecita” de un vecino y un pequeño edificio que luego se transformó en un espacio muy confortable  que construyó el municipio con la posibilidad de ampliación  de un segundo piso.

Como pasa en otras bibliotecas barriales, la ley provincial de juegos de azar debería brindar un porcentaje para este tipo de organizaciones, pero “hasta el momento nunca recibimos fondos” aclaró Fabiola.  Un aporte importante es el que realizala ComisiónNacionalde Bibliotecas Populares que financia el traslado y estadía a los bibliotecarios ala Feriadel Libro que se realiza en Buenos Aires y posibilita la compra de libros que actualicen la bibliografía.

“La biblioteca funciona unida a las organizaciones del barrio, conla Salade primeros auxilios se hizo una campaña sobre adicciones” relata la bibliotecaria quien coincide con los vecinos del grupos de abuelos que a barrioLa  Rivera“le haría falta un espacio verde y una escuela porque actualmente los chicos tienen que tomar un transporte para ir a otro lugar a tomar clases”.