Local de donde fue secuestrado Daniel Solano en noviembre del año pasado. Foto. voysinfiltro.blogspot.com

Cuando Sergio Heredia dijo que Solano estaba muerto en diciembre del año pasado muchos se mostraron escépticos pues todavía se estaba buscando al joven salteño desaparecido en noviembre  en la ciudad de Neuquén, donde supuestamente lo habían visto. La teoría del abogado salteño, representante de la familia del trabajador, es que  los policías  lo habían matado y ocultado su cadáver después de llevárselo del boliche Macuba. Su hipótesis iba más allá, decía que una veintena de policías había encubierto el hecho, incluso el comisario a cargo  de la comisaría de Choele Choele, la Juez Marisa Bosco y dos personas de una empresa que trabajaba como subsidiaria de la exportadora de fruta Expofrut.

Todo se habría generado por un reclamo de Daniel Solano pues había cobrado 800 de los 2000 pesos que debían pagarle a los jornaleros. El fin de semana en que el joven salio a divertirse a un local bailable, seis policías se lo llevaron en un camioneta de la policía de Río Negro, seguido por  un auto particular a una isla cercana, donde lo habrían matado a golpes y ocultado su cuerpo.

Esta teoría empezó a tomar credibilidad para la justicia cuando la Cámara Primera del Crimen de Roca confirmó el procesamiento de siete policías por “vejaciones, privación ilegal de la libertad y homicidio agravado en concurso real”.“Con esta situación se agrava la    situación de la policía, el 9 de noviembre –de 2011-  no existe en un registro de que se había encontrado la billetera de Solano porque ahora vamos a ampliar el pedido de procesamiento a policías de grupo Bora que retiran la billetera que creemos que son de Lamarque, entonces ahora hemos incorporado a la causa pruebas de quienes ordenaron el rastrillaje y no hay ninguna duda que fueron la jueza Bosco y el fiscal Flores” afirmó Heredia este viernes pasado en diálogo con Antena Libre.

Según el abogado “este un crimen planificado, hay autores ideológicos y materiales, para nosotros los autores ideológicos son los propietarios de Agro cosecha”. La relación entre los policías y la empresa estaría dada por las horas de trabajo adicional que realizaban los efectivos en la empresa frutícola.

Heredia no solamente habla de una asociación ilícita si no que refiere a “trata de personas” pues actualmente la empresa Agro cosecha cambio de nombre a Trabajo Argentino y sigue trayendo trabajadores del norte argentino, indígenas de la zona de Tartagal, con promesas de condiciones de trabajo que luego no se cumplen.  La explicación que le encuentra el abogado a lo que le sucedió a Solano es que esta empresa quería “disciplinar” al trabajador para que no reclamara, incluso, según Heredia, con palizas que se dieron dentro de las oficinas de Agro Cosecha.

Crónica: Marcelo Miranda