Comenzó en los Tribunales de General Roca el segundo juicio político contra el juez penal Pablo Iribarren, quien tuvo a cargo la causa vinculada con el primer triple crimen de Cipolletti, ocurrido en el año 1997. Como la denuncia contra Iribarren fue presentada hace más de 10 años, los abogados que lo defienden -Oscar Pineda y Maximiliano Rusconi- harían hincapié en la demasiada extensión del proceso.

El referente del grupo “padres del dolor” dijo que esta “ya no hay mucho que decir, el dolor no prescribe, hay que dar una respuesta a la sociedad”. No se descarta que ambos abogados efectuarán planteos acerca del tiempo transcurrido entre el inicio del sumario y el debate y la legitimidad del Consejo de la Magistratura para seguir en el trámite. Al magistrado se le reprocha el probable modo irregular de obtención de algunas pruebas, el inadecuado cercado del perímetro de la escena del crimen y la supuesta alteración del lugar por la presencia de personas ajenas al procedimiento para esclarecer las muertes de María Emilia y Paula González y Verónica Villar. (ADN)