Un cortocircuito habría sido el origen del fuego que consumió tres precarias casillas.Ocurrió el lunes a las dos de la mañana.

Una de las familias se encontraba en la Fiesta de la Manzanza cuando se enteraron por teléfono que su casa se estaba incendiando.

Los bomberos voluntarios no pudieron asistir en forma inmediata, ya que la mayoría de los móviles estaban afectados a la fiesta en momentos en que se tiraban los fuegos artificiales y la gran concentración de gente impidió que salieran rápidamente al otro extremo de la ciudad.

El fuego tomó mayor fuerza luego que explotara una garrafa y las llamas alcanzaron una pequeña casilla ubicada al final del terreno y a otra casa lindante.

Los gritos desesperados de los vecinos y familiares hicieron que los dueños de las últimas dos casillas despertaran y se encontraran con las llamas consumiendo las paredes de cantoneras. Un joven y su novia embarazada lograron salir ilesos, mientras que el dueño de la tercer casa, Juan Baez se quemara el brazo luego de sacar a su hijo de 8 años y volviera a la casa para salvar la heladera.

Desde municipio se aportaron contenedores para quitar lo quemado, colchones y frazadas. Los vecinos de Quinta 25 se acercaron para colaborar con ropas, comida y una carpa, donde una de las familias pasó la primer noche sobre las cenizas de lo que fue su casa.

Se necesita colaboración en ropa para niños de un año y medio, seis, ocho y 14 años. Además de artículos de cocina y elementos de construcción, lo que permitirá terminar de construir dos casas que ya estaban en construcción. Los interesados en colaborar deben comunicarse al cel:154520216.