Carlos Soria, en su primer discurso oficial criticó duramente al gobierno saliente, anunció la presentación de un proyecto de enmienda constitucional y dijo que convocará a otras fuerzas políticas y sociales a un diálogo para sacar adelante a la Provincia.El flamante mandatario es el primer gobernador justicialista que accede al poder después del gobierno de Mario Franco, derrocado en 1976 por el gobierno de facto que instauró en la República la última dictadura militar.

Luego de entonar la marcha peronista, Soria juró “por Dios, la patria y los santos evangelios” e inició su discurso convocando “a nuestras mejores fuerzas, a nuestra más vital esperanza” y a que todos los representantes del Pueblo “efectuemos un acto de sinceramiento, para poder inaugurar una nueva etapa en nuestros modos y comportamientos frente a los ciudadanos”. Confesó que la provincia que recibe hoy no es el Río Negro que siempre soñó gobernar: “Luego de 28 años de gobierno radical juro como gobernador de la provincia más comprometida del país por su situación de endeudamiento”. Señaló que Río Negro es la provincia del país que mayor parte de sus ingresos debe destinar al pago de la deuda y la segunda con mayor deuda pública por habitante. A estos datos, agregó que la deuda pública rionegrina es superior a los 3.900 millones y que el nuevo gobierno se hace cargo de una provincia que debe más de 4.800 millones de pesos. Remarcó que la Provincia cuenta con 13.542 empleados públicos más que en diciembre de 2003, lo que representa un 42% más de empleados “en una provincia que (según el censo) aumento su población en no más de un 11% en los últimos 8 años”. Luego de hacer un repaso por la situación de la provincia, expresó su deseo de que su mensaje sea “un llamado a la imaginación, al trabajo creativo, a la ilusión puesta en el porvenir y no en el pasado”.“En lugar de mirar atrás prefiero ser optimista y decirles que la irresponsabilidad, el despilfarro, el descontrol, gracias a Dios, esa época ya pasó”, afirmó.

Con relación a la gestión que inicia, aseguró que “no es un gobierno de amigos, no es un gobierno que transformará las instituciones de la Provincia en una sede partidaria. Es un gobierno que ha convocado ampliamente a todos los sectores, que busca lo mejor de cada uno, porque hay que pensar alto, sentir hondo y hablar claro”. Advirtió que no hay promesas inmediatas, ni fáciles, no traigo simulación, ni engaños, llego con la realidad, esa es la única verdad, hospitales sin médicos, sin aparatología, una obra social quebrada, una empresa vial que dejo sin atender a todos los parajes, una deuda monumental con la Nación y con los organismos internacionales, venta fácil o fáciles negocios con la tierra pública, todos y cada uno de los temas, serán analizados, serán investigados, serán castigados. Por otra parte, adelantó que enviará un proyecto de ley a la Legislatura para sancionar una enmienda de un artículo de la Constitución provincial que legisla sobre los requisitos para ser juez de la Provincia, con el fin de propiciar “una apertura en la compulsa por el ingreso al Poder Judicial”. Sostuvo también que en Río Negro la Salud Pública y la Educación serán “una política de Estado y una acción colectiva de la sociedad civil”.

Advirtió a los restantes poderes del Estado que se dejará de hablar de corrupción, “porque a los corruptos los vamos a perseguir, los vamos a meter presos”. Aseguró que garantizará “que se destapen todas las ollas que sean necesarias, sin tener en cuenta ni los amiguismos, ni los colores partidarios, ni los intereses políticos o ideológicos”.Adelantó que iniciará “una campaña severa contra los que roban al fisco, porque nos están robando a todos por igual y a los que menos tienen, a los que necesitan la ambulancia publica y al policía de la esquina bien equipado”.

Se refirió también a la independencia económica de su gobierno: “La independencia económica significa extraer petróleo, desenterrar minerales, incrementar nuestras exportaciones, agregar valor a la cadena de producción y fundamentalmente venderle al mundo ciencia y tecnología”. Finalmente, garantizó que no protagonizará un gobierno autoritario, pero sí “con autoridad”, y para eso advirtió que el gobierno tiene que tener “sólidas bases morales”. “A partir de este momento el delito de corrupción en la función pública será considerado como una traición a la patria”, advirtió.

Fuente. agencia ADN