Un monitoreo de la situación ambiental de la cuenca de los ríos Limay, Neuquén y Negro indica que en la gran mayoría de los sitios observados “la calidad del agua es muy buena y apta para distintos usos”.

Por otro lado se identifò  que el principal problema que afecta esos cursos hídricos está vinculado a descargas puntuales de efluentes domiciliarios e industriales.

Esos efluentes están deficientemente tratados o sin tratar, porque se destaca la presencia de la bacteria “escherichia coli” como principal indicador.

La informaciòn  fue publicada por la agencia ADN  en base a un reciente informe de la situación ambiental de la cuenca, procedente de la Secretaría de Gestión Ambiental de la Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas.